Cedro del Líbano (Cositas de la huerta)
Este grandioso árbol de porte tan honorable lleva con nosotros desde hace más de 50 años, mi padre no lo recuerda con exactitud pero dice que lo plantó siendo él muy jovencito con su abuelo, su origen es Líbano, Siria y Turquía. Pertenece a la familia de las "coníferas" pudiendo alcanzar hasta 40 metros de altura. Es un árbol bíblico, emblema del Líbano que adorna su bandera, los "libaneses" lo llaman "el árbol del Señor". Su madera se considera una de las más pesadas, densa, fuerte, duradera y aromática.
Árbol tan apreciado como su madera, que era utilizada ya por fenicios, griegos y los "egipcios" que vivían con la obsesión de escapar de la muerte mediante la incorruptibilidad, empleaban su madera para construir ataúdes, bajeles (buques, barcos), estatuas y amuletos......
Hay infinidad de leyendas e historias muy bonitas donde se hace referencia a estos árboles, pero quizá una de las más documentadas en escritos antiguos sea la de tiempos del Reino de Judá, en esta época se consideraba su madera preciosa, era muy cotizada y alabada, el Rey David vivía en un palacio de cedro.
Dijo el rey al profeta Nathán: Mira, ahora yo moro en edificios de cedro y el Arca de Dios está entre cortinas (2 Samuel 7,2)
Consecuentemente Dios prohibió al rey David edificar un Templo en su nombre por haber derramado mucha sangre, muertes y desgracias trayendo guerras.
Después de finalizar el Templo de Jerusalén, del que prácticamente hoy en día sólo queda el llamado "Muro de las lamentaciones", Salomón mandó construir un palacio durante trece años: el palacio "Bosque del Líbano", éste tenía cien codos de largo, cincuenta de ancho y treinta de alto, sostenido sobre cuatro hileras de columnas de cedro, en las que se apoyaban vigas de cedro y un techado de cedro también (1 Reyes 7, 1-3)
Por todo ello los antiguos mantenían que el cedro era el más apropiado para construir moradas a dioses y reyes porque en su interior, como el oro, guarda atributos de nobleza, pureza y riqueza.
Finalmente voy a añadir lo que el teólogo "Orígenes de Alejandría" comentó a propósito del libro del "Cantar de los cantares": El cedro no se pudre; hacer de cedro las vigas de nuestra morada, es preservar el alma de la corrupción.
Metafóricamente es cierto que es el árbol más fuerte y grande que vigila nuestra casa, y la verdad que parece como un guardián al que el resto de los árboles veneran y respetan, sólo deseo que siga vigilante muchos años más......









nazul dijo
Qué hermosura! estoy segura que vigilará muchos muchísimos años vuestra familia, de generación en generación. Con los buenos cuidados que dais a todas las cositas que teneis por ahí...
Besitos azules
28 Abril 2009 | 11:51 AM