Por su forma y características puedo deciros que el puerro es una auténtica hortaliza porque su presencia asocia de inmediato a la tierra que le da cobijo y con su cobertura le propicia ese blanco que lo hace altamente comestible. El puerro normalmente tiene alrededor de 50cm de altura y 3 ó 4 cm de grosor, aunque ya veis que las reglas se rompen en este caso de una manera desorbitada. Hasta hace poco tiempo no toda la estructura del puerro se aprovechaba para menesteres culinarios, generalmente se utilizaba sólo la parte blanca, aunque personalmente tanto lo verde como lo blanco siempre lo utilicé a la hora de cocinar, sobre todo en guisos, sopas o ensaladas.

El puerro se consume durante todo el año, pero es en invierno, otoño y primavera cuando consigue su mayor demanda, puesto que en verano queda sustituido por otros platos más refrescantes, aunque también podemos aprovecharlo muy bien a la plancha, os recomiendo mirar este enlace de una amiga y compañera "Picapusa" http://picaskitchen.blogspot.com/search?q=puerro , donde se ve perfectamente el aprovechamiento de su parte verde, es de una gran cocinera con unas ideas fantásticas, un besito guapa!!!

Su valor nutritivo por sí sólo es muy modesto, ya que contiene pequeños indicios de grasa, un 2% de sustancias proteicas y un 7% de hidratos de carbono, aunque su consumo es muy recomendable para las dolencias reumáticas, anémicas y es un extraordinario depurativo para la sangre.

Ahora en España hay varias zonas de cultivo aunque siempre destacan el Norte, Valencia, Murcia….en Europa el país productor y consumidor más importante además de Holanda e Italia sigue siendo sin duda Francia. Hay diferentes variedades de puerro entre ellas por citar algunas: “Helvetia, Bluvetia, Mostruoso de Carentan, de Gennvilliers………” nosotros cultivamos siempre “Gigante de invierno” y ya veis que se da estupendamente, el puerro que veis medido desde el extremo verde hasta sus raíces midió 1.70cm y pesó 2.250gr según nuestra viejecita báscula romana.

En cuanto al origen no existe ningún dato sobre el lugar exacto de su procedencia puesto que no se ha llegado a encontrar esta planta en estado salvaje. De todas formas se cree que aparecen en la “clasificación de Linneo” (Carlos Linneo, científico, naturalista, botánico y zoólogo sueco que sentó las bases de la taxonomía o ciencia de clasificación moderna), por la cual se piensa hipotéticamente en un origen céltico, remontándose a los faraones unos 1.500-2.000 a.c; como prueba los jeroglíficos de las pirámides indican cómo eran consumidos por los esclavos que trabajaban en las construcciones de la época.

Deriva probablemente del “ajo de oriente” y es conocido desde tiempo inmemorial, tanto para el empleo en guisos de cocina como para la medicina popular. Es indudable que esta planta resolvió situaciones difíciles durante toda la Edad Media, tanto para paliar el hambre como para evitar las numerosas pestes y epidemias. Sus propiedades diuréticas y refrescantes fueron muy apreciadas desde hace mucho tiempo, reconocidas también por los árabes y por las escuelas medievales donde plasmaban en sus escritos médicos las propiedades curativas de esta hortaliza.

Como veis a veces no nos paramos a pensar en la cantidad de propiedades que tiene esta “planta” cuyos orígenes datan de tan antiguo, simplemente nos dedicamos a picar y a cocinar.

De vez en cuando viene bien saber todo lo bueno que nos aportan las verduras y el bien que nos hace en nuestro organismo.